
La velada de boxeo en el T-Mobile Arena cerró con el combate por el campeonato en las 147 libras del peso wélter entre Teófimo López y Rolly Romero. El ahora triple campeón mundial dominó el enfrentamiento y, a pesar de una extraña noche en las tarjetas de los jueces, se quedó con la victoria por decisión mayoritaria frente a un Rolly que casi no soltó las manos.
Lo que prometía ser una pelea con mayor movimiento terminó en un duelo de una sola calle. Salvo por dos asaltos, el quinto, en donde Romero logró herir y cortar a López, y el séptimo, en el que un buen cierre dio otra esperanza de nocaut, el desarrollo de las acciones fue controlado por el retador, quien hizo fallar a Rolly sus pocas iniciativas caminando hacia el frente y conectando en volumen.
Rolly no salió a boxear; el excampeón hizo muy poco para intentar retener el título. Escasas manos de derecha y solo un par de izquierdas en forma de gancho se presentaron sobre López. Una realidad determinó el trámite: sin tirar golpes no se puede ganar un combate, y menos uno de talla mundial.
López tampoco lució demasiado dominante en esta nueva categoría, por momentos no encontraba la distancia y el poder quedó a deber, ya que en ningún instante pareció poner en aprietos a Romero. Sin embargo, conquistar un tercer título mundial le dará la oportunidad de cruzarse con otros referentes y buscar ser el mejor de las 147 libras.
Noche de tarjetas extrañas
La jornada boxística se vio empañada por las decisiones de los jueces. La pelea coestelar entre el invicto cubano Yoenli Hernández y el argentino Francisco Daniel Verón fue, a todas luces y a la vista de todos, un choque muy parejo. Aunque pudo irse para cualquier lado, fue calificado por dos jueces con puntuaciones de 99-91 y 98-92 a favor del cubano y favorito, lo que hizo pensar, incluso en la transmisión oficial, que se trató de un fallo desmedido o de tarjetas rellenadas antes del combate.
Una situación similar ocurrió en el enfrentamiento entre el colombiano Carlos Utria e Israel Mercado, donde Utria, el favorito invicto, llegó sin aire a los últimos asaltos. Aunque Mercado ganó en iniciativa y volumen de golpes, y el colombiano no lograba lastimarlo, los jueces decidieron darle la victoria al favorito pese a lo que se mostró sobre el cuadrilátero.
La propia pelea estelar tuvo a un juez otorgando un empate (114-114), lo que dejó la pregunta en el aire: «¿cómo empata Rolly si no tira los puños?». Este tipo de decisiones le hacen daño al boxeo y a los propios deportistas, incluso a los favorecidos, por lo que deben ser reguladas con mayor firmeza por los organismos.